Condena de un millón de euros a sanitas

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Menos mal que no siempre es así, y que como para casi todo en la vida hay que tener suerte, incluso cuando hablamos del cuidado de la salud y la medicina en general. En la mayoría de las ocasiones contratamos un seguro de salud motivados principalmente por un mejor servicio de calidad, sin esperas, sin problemas, con una habitación de hospital para nosotros solos, pero esto no es todo, si tienes la mala fortuna de que te toque un facultativo incompetente ya sea fuera o dentro de la sanidad privada,

Nos hacemos eco de esta desgraciada noticia publicada hoy en los medios sobre la incompetencia de los médicos que atendieron un parto hace ya 6 años.

«La aseguradora Sanitas ha sido condenada a indemnizar con más de un millón de euros a una familia cuyo hijo sufrió graves daños neuronales como consecuencia de la falta de oxígeno en el momento del parto en una clínica sevillana. La sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 13 de Sevilla considera probada la «nefasta» asistencia médica prestada durante el parto. Esto ocasionó una situación de sufrimiento fetal y, como consecuencia, importantes secuelas al bebé.»

María Jesús Villalpando, abogada del Defensor del Paciente, asociación que ha tramitado el caso, explica que, pese a que el «embarazo fue perfecto», a la mujer le provocaron el parto «sin motivo aparente una semana antes de que finalizara el periodo de gestación». Para ello, le suministraron «diferentes medicamentos, aumentando los riesgos» de la paciente y el bebé, según aclara la abogada de la familia afectada.

Además, no existe constancia de que el feto estuviera monitorizado durante el parto, lo que impidió saber que el cordón umbilical estaba por delante de la cabeza fetal, quedando comprimido entre la cabeza del bebé y la pelvis materna. Esto provocó una falta de oxígeno en el feto. Pero al no estar monitorizado, no se realizó una cesárea de urgencia a tiempo y la pérdida de bienestar fetal no se diagnosticó hasta 22 horas después.

«El bebé nació en tan mal estado que hubo que trasladarlo inmediatamente al Hospital Virgen del Rocío desde la clínica privada donde ocurrieron los hechos con una situación de asfixia grave», señalan desde el Defensor del Paciente.

Los hechos ocurrieron el 15 de julio de 2009, pero la demora del juicio ha retrasado la sentencia hasta esta primavera. Así, el juez condena a Sanitas a indemnizar a la familia con 654.998,64 euros más unos intereses de demora que hacen que la suma total supere el millón de euros. Fuentes de la aseguradora confirman que ya se ha abonado la indemnización y se ha recurrido la sentencia.

Hoy, el menor, a punto de cumplir 6 años, padece una tetraplejia causada por una parálisis cerebral distónica, retraso psicomotor, dificultades para tragar alimentos y el lenguaje, estrabismo y retraso en el crecimiento secundario. El auto del juez considera probado que todas estas alteraciones neurológicas son consecuencia directa de la hipoxia producida durante el parto. «El menor presenta problemas de succión y no controla los esfínteres», añade Villalpando. Además, es «probable que se produzca un incremento de la discapacidad», ya que algunos daños «dan la cara conforme crece el niño», como la epilepsia. El menor es «absolutamente dependiente».