Tratamientos y ejercicios para evitar la fatiga ocular

Fatiga ocular: síntomas, ejercicios y cómo prevenirla

La fatiga visual u ocular —también conocida como astenopia o síndrome visual informático (SVI)— es una molestia frecuente cuando los ojos trabajan demasiado tiempo en tareas de cerca, especialmente frente a pantallas. No es una enfermedad en sí, sino un conjunto de síntomas que pueden ir desde irritación ocular hasta dolores de cabeza o molestias cervicales.

A continuación se explican causas, síntomas y las mejores pautas y ejercicios para reducir el cansancio visual y prevenir que se vuelva un problema recurrente.

Qué es la fatiga ocular y por qué aparece

La fatiga ocular suele aparecer cuando el sistema visual mantiene un enfoque cercano sostenido durante mucho tiempo (ordenador, móvil, lectura), especialmente si el entorno no ayuda: luz insuficiente, pantalla mal colocada o graduación sin corregir.

Causas comunes del cansancio visual

Menos parpadeo y más sequedad

Cuando se mira una pantalla con concentración, el parpadeo disminuye. Eso favorece la sequedad, la irritación y la sensación de arenilla.

Iluminación y contraste inadecuados

Brillo alto, reflejos en la pantalla, contraste excesivo entre la pantalla y el fondo, o trabajar a oscuras hacen que el ojo “se esfuerce” más tiempo.

Graduación incorrecta o no actualizada

Problemas como astigmatismo, hipermetropía o presbicia pueden pasar desapercibidos, pero con pantallas aparecen antes: visión borrosa, dolor de cabeza y necesidad de acercarse o alejarse.

Síntomas típicos de la fatiga ocular

Los más habituales son:

  • Ardor, escozor, picor o enrojecimiento.

  • Sensación de cuerpo extraño o arenilla.

  • Visión borrosa (a veces doble) tras un rato.

  • Dolor de cabeza o presión en la zona frontal.

  • Molestias en cuello, hombros o espalda, relacionadas con mala postura.

Pantallas y luz azul: qué papel juegan

La “luz azul” está presente en la luz natural, pero las pantallas emiten una parte de ese espectro. La exposición prolongada puede asociarse a:

  • más fatiga visual (por el uso sostenido y el contraste)

  • alteración del ritmo circadiano, sobre todo si se usan pantallas por la noche

Qué hacer con la luz azul (sin obsesionarse)

  • Activar modo noche o filtro al atardecer.

  • Evitar trabajar con la pantalla como única fuente de luz.

  • Bajar el brillo y ajustar el contraste a un nivel cómodo.

Ejercicios y medidas para aliviar y prevenir la fatiga ocular

La clave no es “aguantar más”, sino descansar mejor y ajustar el entorno.

1) Regla 20-20-20

Cada 20 minutos, mira algo a unos 6 metros durante 20 segundos.
Esto relaja el enfoque cercano y reduce la tensión.

2) Parpadeo consciente (30 segundos)

Durante 30 segundos:

  • parpadea suave y completo

  • evita “parpadeos a medias”

Es simple, pero ayuda mucho si notas sequedad.

3) Lubricación e hidratación ocular

Si el problema es frecuente:

  • usa lágrimas artificiales (mejor sin conservantes si se usan a menudo)

  • evita corrientes de aire directas (calefacción/AC)

4) Ajuste de ergonomía (lo que más se nota)

  • Pantalla a 50–70 cm (aprox. un brazo).

  • Parte superior de la pantalla ligeramente por debajo de los ojos.

  • Evitar reflejos: coloca la pantalla perpendicular a ventanas.

  • Aumenta el tamaño de letra en lugar de acercarte.

5) Pausas activas para cuello y hombros

Muchas molestias “oculares” son en realidad tensión postural:

  • eleva y baja hombros 10 veces

  • gira cuello suavemente a ambos lados

  • estira trapecios 20–30 segundos

Cuándo conviene ir al oftalmólogo

Conviene una revisión si:

  • los síntomas son persistentes o empeoran

  • hay visión doble, dolor ocular intenso o pérdida visual

  • tienes dolores de cabeza frecuentes al usar pantallas

  • hace tiempo que no revisas la graduación

La fatiga ocular suele mejorar mucho con tres hábitos: pausas 20-20-20, parpadeo/hidratación y buena configuración del puesto de trabajo. Si aun así persiste, una revisión oftalmológica puede detectar una graduación incorrecta o un ojo seco que necesita un tratamiento más específico.

Deja aquí tu comentario pregunta o respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ahorra dinero con un
seguro médico de copagos limitados