Un diagnostico erróneo un millón de euros de indemnización

segurchollo

La negligencia médica, como dice wikipedia, es un acto mal realizado por parte de un proveedor de asistencia sanitaria que se desvía de los estándares aceptados en la comunidad médica y que causa alguna lesión al paciente. Es haber realizado actos no apropiados o, por no haber tenido la diligencia requerida para el caso particular. Es decir, no haber cumplido con los parámetros mínimos y estándares de conducta para enfrentar el caso, y no haber cumplido con la normas técnicas de la profesión médica.

Hoy os contamos una mas… en este caso un diagnostico erróneo que finalmente se «salva» con una sentencia a favor de los perjudicados de un millón de euros.

La Audiencia Nacional ha estimado el recurso contencioso-administrativo contra el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas y Segurcaixa Adeslas condenando a los demandados a abonar a los padres de un niño que nació con un tumor 1.245.000 euros tras ser diagnosticado de manera errónea. Así lo informa la asociación especializada en negligencias médicas del Defensor del Paciente a través de un comunicado, donde especifica que “el menor nació con un tumor en el corazón que fue diagnosticado de manera equivocada y derivó en una parada cardiorrespiratoria, de la que el niño salió con graves secuelas neuronales”.

El menor nació en 2010 tras una gestación normal y a los dos meses de vida fue diagnosticado de “probable rabdomioma único ventricular derecho”. En la revisión de los tres meses se confirmó el diagnóstico, pero se decidió no intervenir la lesión grave. “La cardióloga siempre mantuvo a los padres con la tranquilidad de que el rabdomioma disminuiría de tamaño según creciera el niño y que en ningún caso le afectaba, ni siquiera requería medicación, sólo había que vigilar el paso del flujo de sangre. No se realizaron en los dos años posteriores pruebas de resonancia ni Holter”, dice el comunicado.

El pequeño, desde 2013 cuenta con un grado total de discapacidad del 94% y una situación de dependencia en Grado III

Dos años después el pequeño sufrió un desvanecimiento brusco con caída al suelo y el paciente se encontró en situación de parada cardiorrespiratoria. “En el Servicio de Urgencias se inició reanimación cardiopulmonar avanzada, compresiones torácicas, ventilación ambú y tubo endotraqueal, vía intraósea, adrenalina, fluido, desfibrilación de fibrilación ventricular en sucesivas ocasiones, etc. La duración de la reanimación fue de unos 35 minutos. Pasó a UVI diagnosticado de encefalopatía post isquémico anóxica. Parada cardiaca. Casi muerte súbita probablemente por fibrilación ventricular espontanea».

Los padres, tras consultar con otros cardiólogos, decidieron trasladar al niño al Hospital Universitario La Paz (Madrid) para completar el estudio y así se lo manifestaron al Jefe del Servicio de la UCIP que les proporcionó un informe para la solicitud de traslado. El niño estuvo ingresado en La Paz desde el día 8 de enero hasta el 13 de febrero de 2013, fecha en la que es dado de alta del Servicio de Cardiología Pediátrica. Durante su ingreso se realizaron ecocardiogramas y ecocardiogramas seriados, resonancia cardíaca, se realizó Holter de ECG, monitorización cardiaca continua de ECG y saturación y nutrición enteral continua. La indicación de cardiología, así como de cirugía cardiaca fue resecar el tumor.

Tras presentar su caso en sesión medico quirúrgica conjunta y hablar de los riesgos/beneficios con los padres, y después de una valoración conjunta y difícil entre el equipo medio y los padres se decidió operar para la resección de la masa tumoral. La cirugía se realizó el 29 de enero de 2013 consistiendo en una resección parcial de la tumoración y confirmándose la estirpe tumoral (fibroma cardiaco) en la muestra obtenida de la cirugía. En la resonancia cardiaca el día 9 de enero realizada en La Paz clasificaron la tumoración de posible fibroma. “En el informe de alta de un ingreso en la UCI del Hospital La Paz, antes de la operación, el tumor consta ya como fibroma”, concluye el comunicado. El pequeño, desde 2013 cuenta con un grado total de discapacidad del 94% y una situación de dependencia en Grado III.

Fuente:www.consalud.es