Consejos de la OCU para elegir un buen seguro de salud

Consejos de la OCU para elegir un buen seguro de salud

Para que un seguro de salud sea adecuado, debe atender a muchas cuestiones que en todo momento dependerán de la situación personal de cada uno, por ello la OCU propone una serie de consejos para elegir bien.

Qué valorar para acertar con tu seguro sanitario

El Sistema público de salud en España es de los mejores de nuestro entorno, y ofrece una cobertura casi universal… pero los recursos son limitados, y la demanda alta, lo que hace que en determinados casos muchas personas opten por contratar como complemento un seguro de salud privado. ¿Es tu caso? Pasamos revista a los distintos aspectos que debes valorar, y te recordamos que los socios de OCU pueden disfrutar de un buen seguro en condiciones muy interesantes.

En España contamos con un sistema de salud público casi universal y de cobertura muy amplia, que además está entre los mejores del mundo por su calidad asistencial. La promoción de un sistema público sanitario de calidad, gestionado con transparencia es una prioridad para OCU. Pero el sector sanitario privado cobra cada vez más fuerza, muchos consumidores consideran que es conveniente contar con este tipo de seguros: a ellos les damos las claves para elegir bien su seguro.

Cómo elegir bien un seguro de salud

Y es que, antes de contratar un seguro sanitario privado debes tener claras varias cuestiones, desde los distintos tipos de seguros de salud a las coberturas, exclusiones y periodos de carencia, entre otras cosas.

Distintos tipos de seguros

Los seguros de prestación de servicios sanitarios son aquellos cuyo objetivo es el acceso a servicios de salud a los asegurados. Entre ellos están los seguros de asistencia sanitaria o de cuadro médico y los seguros de reembolso de gastos médicos.

Seguros de asistencia sanitaria 

En estos seguros, a cambio del pago de una prima (precio del seguro) el asegurado tiene acceso a un cuadro médico, es decir un conjunto de profesionales y centros sanitarios concertados con la compañía. Hay diferentes modalidades:

  • Puede contratarse modalidad “sin copago” o con copago: el copago permite abaratar el precio del seguro, pues el usuario paga una cantidad que irá normalmente entre 3 y 20 euros por cada servicio médico (consultas, pruebas…), disfrutando de las mismas garantías. Es una modalidad que permite controlar usos excesivos.
  • Además, hay aseguradoras que dan la opción de contratar seguros de tipo modular, en los que se pueden elegir algunas coberturas, por ejemplo, solo atención especializada y pruebas diagnósticas, renunciando a otras como atención primaria u hospitalaria. Las primas estarán en función de lo contratado.

Seguro de reembolso de gastos

Los seguros de reembolso son más caros y permiten que el asegurado pueda acudir a cualquier profesional o centro médico. Después, se repercute ese gasto a la aseguradora, que devolverá un porcentaje, normalmente entre el 70 y 90%, con un límite de gastos anual. El resto va a cargo del asegurado.

Qué coberturas tiene un seguro de salud

  • Asistencia Primaria: Medicina general, Pediatría y Puericultura, servicio de enfermería.
  • Urgencias.
  • Especialidades médicas. (Traumatología, aparato digestivo, neurología, etc)
  • Otros servicios asistenciales: Ambulancia, Fisioterapia, Prótesis, Psicología.
  • Asistencia hospitalaria.
  • Seguro dental (se puede contratar como póliza aislada).

Limitaciones de los seguros de salud

Aunque los seguros de salud pueden ser una solución para muchas personas, también tienen “peros”, determinados por las exclusiones, el que no seas aceptado…

El periodo de carencia: toca esperar

Normalmente, no es posible hacer uso de todas las prestaciones al contratar un seguro de salud, pues suele haber un periodo de carencia, un período inicial durante el cual no se cubren algunas de las prestaciones establecidas en la cobertura del contrato. Habitualmente esto afecta a :

  • Intervenciones quirúrgicas.
  • Hospitalización.
  • Pruebas diagnósticas complejas. TAC.
  • Métodos terapéuticos complejos.
  • Psicología
  • Radioterapia y quimioterapia.
  • Vasectomía y ligadura de trompas.
  • Partos o cesáreas.
  • Tratamientos de infertilidad y esterilidad.

El tiempo de carencia puede ser entre 6 y 8 meses, dependiendo del tratamiento. En algunos casos, como los tratamientos relacionados con infertilidad y esterilidad, el plazo puede ser de hasta 48 meses.

Cuando se viene de otra compañía se suelen suprimir o reducir al mínimo los periodos de carencia.Usuarios rechazados

Las compañías pueden optar por no asegurar determinados riesgos. En concreto, en los seguros de salud en ocasiones no se permite hacer una póliza a algunos usuarios por diferentes causas:

Edad. Cada aseguradora establece una edad máxima de admisión (59, 64, 66, 69), aunque no tienen una edad máxima de permanencia.  Es decir, que una vez se haya contratado, el seguro se puede renovar cada año si ninguna de las partes se opone… pero la aseguradora puede oponerse en cualquier momento a la renovación, lo que puede ser un problema.

Estado de salud. Antes de contratar la póliza sanitaria, el asegurado debe rellenar un cuestionario de salud (y eventualmente realizar alguna prueba médica). Con esta información la aseguradora determinará si lo admite o no y, en caso afirmativo, si lo hace con alguna limitación o sobreprima.

  • Está excluida de cobertura la asistencia relacionada con enfermedades o dolencias preexistentes, o sea, problemas de salud previos a la contratación del seguro.
  • Si una dolencia se ha ocultado en el cuestionario de salud y, posteriormente se solicita asistencia por algo relacionado con ella, la compañía estará en su derecho de no prestarla.

Riesgos excluidos de la cobertura

Además de las enfermedades preexistentes, hay otras situaciones que no estarán cubiertas por una póliza de seguros de salud:

5 claves antes de contratar un seguro de salud

Toma nota de estas cuestiones básicas antes de contratar un seguro:

  • Que haya garantía de renovación. La aseguradora debe renunciar por escrito a su facultad de oponerse a la prórroga. Si no, la aseguradora podría dejarlo sin póliza cuando más lo necesite y, además, cuando ya no pueda contratar otra póliza por su edad o achaques.
  • Que las primas futuras no puedan subirse de forma tal que suponga una expulsión en la práctica. Para ello es importante conocer desde el principio las primas de todas las edades.
    • Las subidas deben ser iguales para todos los asegurados del mismo grupo: no pueden “individualizarse” ni aplicarse a tramos de edad concretos. Esto evitaría, por ejemplo, que subiera excesivamente la prima a una persona a quien se le detecte una enfermedad crónica o subírsela excesivamente a todos los mayores de 75 años.
    • El porcentaje de subida máxima debe estar limitado.
  • Que las promociones de captación no escondan condiciones que luego resulten perjudiciales, como descuentos agresivos que disimulan primas elevadas…
  • Que los plazos de carencia sean lo más cortos posible, sobre todo si procedes de otra compañía.
  • Que en caso de fallecimiento de un asegurado, se dejen de cobrar las primas a partir de ese momento (o se devuelvan si las cobran). En la mayoría de las aseguradoras está previsto que terminen de pagar la anualidad en curso.

OCU te ayuda a buscar un buen seguro

¿Estás pensando en contratar un seguro de salud? Te animamos a localizar la póliza que mejor se adapte a tu perfil entrando en nuestro comparador

Si ya tienes otra póliza y quieres cambiar a otra compañía, debes contratar primero la nueva y después comunicar a la aseguradora actual que no quieres renovar. Pero ojo, esta comunicación hay que hacerla con un mes de antelación. Ten en cuenta que muchas pólizas vencen el 31 de diciembre de cada año: si ese es tu caso, tendrás que comunicarlo de forma fehaciente como muy tarde el 30 de noviembre, puedes hacerlo con este modelo.

 

Fuente: www.ocu.org

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