El médico de cabecera es el más cercano

El médico de cabecera es el más cercano

Los médicos están acostumbrados a un trato cercano con la gente. Sin embargo, dependiendo de su especialidad, hay algunos cuyo trato es mucho más afín a sus pacientes.

Si consultamos el diccionario de la lengua de la Real Academia Española encontraremos la entrada ‘médico de cabecera o médico de familia’ con esta definición: médico que asiste habitualmente a una persona o a una familia.

La figura del médico de familia o rural viene de hace siglos, en el Renacimiento se le dio el nombre de médico de cabecera, por atender a los pacientes en sus casas postrados a la cabecera de su cama.

Este término, que actualmente aún se utiliza, acompaña a aquellos facultativos que tienen un primer contacto con el paciente y lo orientan en cómo debe tratar ese problema de salud o lo acaban derivando al especialista.

Su papel es crucial para que las personas tengan una atención médica continuada a lo largo de su vida de manera muy cercana. Porque, en ocasiones, puede llegar a convertirse en consejero, asesor y confidente del paciente que busca, además de la asistencia sanitaria, un facultativo que le escuche y le oriente sobre cómo afrontar algún que otro problema de salud, por leve que sea.

Este ha sido el protagonismo especial que ha tenido el médico de cabecera como facultativo más cercano a una determinada población —puesto que es el referente de la atención primaria tanto pública como privada— para la prevención, atención y asistencia sanitaria.

Prueba de ello ha sido la tarea que ha desempeñado —y aún realiza— en la gestión sanitaria de la pandemia del coronavirus. Su labor ha sido y es crucial para la atención de las personas afectadas por la Covid-19, con independencia de su edad, porque las patologías no entienden de edades.

Los servicios de Clínica Diagonal, donde la figura del médico de familia es esencial para conocer el historial de los asegurados de FIATC, evidencian la importancia de la asistencia primaria y su desempeño en la atención preventiva. La Clínica de la Familia —como se conoce a Clínica Diagonal por su experiencia de más de 10 años y trato cercano con el paciente—, ofrece más de 35.500 visitas al año. La aseguradora FIATC cuenta con facultativos de cabecera distribuidos entre Clínica Diagonal (Esplugues de Llobregat, Barcelona) y sus centros médicos de Córcega y Tarradellas (Barcelona) y el de Vilanova i la Geltrú, cuyo número total de visitas anuales oscila entre las 18.000 y más de 5.000, según el centro médico.

COMO MÉDICO DE CABECERA, EL FACULTATIU ATIENDE CUALQUIER PROBLEMA DE SALUD QUE TENGAN LAS PERSONAS SIN DISTINCIÓN DE EDAD O SEXO.

La atención primaria

Los hábitos de vida actuales, donde el estrés, las prisas y la escasez de tiempo juegan un papel importante, nos llevan en ocasiones a abusar de los servicios de urgencias cuando lo que nuestra salud exige es una visión general de la persona, su vida, hábitos y circunstancias. Algo que puede ofrecer un médico de cabecera quien, además, tiene una visión global de la medicina.

Un médico de familia es una primera puerta a la que acercarse en caso de detectar algún problema de salud porque él es el encargado de hacer un diagnóstico y determinar un tratamiento y él es quien puede hacerlo mejor, por su experiencia con otros pacientes y porque nos conoce. En caso de necesidad, es también el médico que deriva al paciente a un especialista concreto para posteriormente hacer el seguimiento de la patología conjuntamente.

Una de las características del médico de familia es que está comprometido más con la persona que con un grupo de enfermedades y está disponible para cualquier problema de salud que tengan las personas sin distinción de edad o sexo. Normalmente resuelve el 90% de las demandas de los pacientes. Y, en las áreas rurales, a menudo, es el único facultativo disponible para sus habitantes.

Un médico de familia es una primera puerta a la que acercarse en caso de detectar algún problema de salud

La prioridad del médico de familia es valorar y explorar a la persona como un todo, teniendo en cuenta no solo los aspectos físicos de la enfermedad, sino también los psicológicos, sociales, familiares y los hábitos que pueden influir en su estado de salud. Su objetivo no es tanto curar a las personas en un momento concreto como mejorar el nivel de salud de las personas ya sanas con un acompañamiento continuado y aconsejarlas, tratarlas y curarlas cuando enferman.

A diferencia de los médicos especializados que centran su atención en su especialidad (cardiólogo, traumatólogo, etc.), el médico de familia ha sabido adaptarse a las nuevas tecnologías incorporando las vídeo llamadas, seguimientos telefónicos y nuevos dispositivos que aportan información sobre el estado del paciente casi de una manera inmediata y permiten estar en contacto continuo médico y enfermo.

De ahí la importancia de que las personas siempre tengan un médico de referencia con el que contactar en caso de necesidad. Ya que de este modo disponen de un proceso de atención continuada y dinámica a lo largo de su vida. Algo muy importante, por ejemplo, si se trata de enfermos crónicos a los que el médico de cabecera realiza un seguimiento constante y estricto de su estado de salud.

Es por todo ello, por su conocimiento de los pacientes y su historial, por la experiencia que acumula después de tratar a muchos de ellos, y por el papel clave que tiene gracias a su visión global de estos, que podemos decir que el médico de cabecera o de familia es el médico “especialista en personas”.

 

Fuente: www.thenewbarcelonapost.com

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